El otro día estaba con mi amiga Kira en una discoteca super alternativa del centro. Mi amiga trabaja en una revista de moda, y por eso siempre le avisan para que vaya a todas las fiestas cool de la ciudad. Esta vez era la presentación de un nuevo portal de internet, dedicado a los encuentros online. Aunque el motivo es lo de menos, lo importante era que iba a estar llena de tios buenos y gente interesante. Además, estas fiestas son el sitio ideal para conocer gente. El caso es que allí estabamos las dos. Yo monísima con un vestido que me acababa de comprar en Zara, rojo con faldita corta y un mega cinturón negro que quedaba estupendamente.

Estabamos en la barra pidiendo algo (que por cierto, las bebidas no estaban incluidas, lo cuál restó varios puntos a la fiesta) cuando vimos a Gabriel LaHoya, el soltero de oro por excelencia. Se podía ver perfectamente como todas las chicas solteras de la fiesta estaba revoloteando a su alrededor. Gabriel era un pequeño empresario que comenzó en el mundo de la noche haciéndose famoso gracias a un reality show y después convirtiéndose en el amante de una famosa presentadora de televisión. Con el dinero que ganó en ambos negocios, abrió un par de copas y luego otro y luego tomó parte de un negocio de moda y se hizo más o menos rico. Ahora es más famoso por sus escarceos y por ser el ligue de ésta o aquella famosa que por sus éxitos empresariales. La cabra tira al monte, supongo, y quién es un adicto a la fama lo será siempre.

También estaba Rita Tavares, la famosa party girl-modelo-cantante-presentadora hija de la ex mujer de un famoso millonario. Se rumoreaba que se intentó ligar al famoso jugador de fútbol cuyo nombre no recuerdo ahora mismo, el último multi-millonario fichaje del Real Madrid. Ahora sale con un modelo guapísimo y juntos forman una pareja ideal.

Allí estabamos las dos, entre tanto famoso intentando pescar algo. Aunque cada día es más complicado, ya que los tíos son unos cerdos y parece que sólo buscan sexo gratis con una. Da igual. Lo importante es que lo pasamos de maravilla.